Mantenimiento del inflador del Ala

Mantenimiento del inflador de nuestro ala
Buceo La Herradura

Buenas, hoy vamos a hablar sobre una de las operaciones básicas que debemos tener con nuestro equipamiento, su limpieza y mantenimiento. En esta ocasión nos centraremos especialmente en el inflador de nuestro dispositivo de flotación (BCD)

Este elemento es el encargado de controlar el aire que introducimos en nuestro BCD (ya sea jacket o ala) ayudándonos a mantener una correcta flotabilidad, también es el encargado de ayudarnos en el descenso, ya que, al estar conectado en la parte superior de nuestro BCD a través de la tráquea, es el que utilizaremos para vaciarlo completamente y descender desde superficie.

Todos sabemos que después de cada inmersión tenemos que endulzar nuestro equipamiento, una simple acción con la que eliminaremos gran parte de la sal, arena y algún tipo de suciedad o sedimento del que se hayan impregnado durante ésta. Dicha operación simplemente es enjuagar abundantemente cada elemento con agua dulce, pero cada cierto intervalo de tiempo necesitamos realizar una limpieza más exhaustiva.

Ahora vamos a ver como eliminamos los restos de sal y suciedad que se acumulan con el tiempo en nuestro inflador, en este caso se trata de un inflador normalmente montado en sistemas de plato y ala. Como podemos ver es un simple mecanismos que dispone de 2 pulsadores (uno de inflado y otro de vaciado), un racor (para conectar nuestro latiguillo) y la boquilla (nos facilitará el inflado manual si tenemos alguna incidencia).

Para ello vamos a desarmar todos los componentes, el racord simplemente va roscado y su manipulación no tiene una gran complejidad; la boquilla en este caso es una pieza de goma que va encajada sobre un saliente del propio cuerpo del inflador. Para el pulsador de inflado lo desenroscaremos a través de las muecas que presenta el mismo, y obtendremos el ensamblaje del núcleo mostrado más abajo.

Una vez que tenemos todos los elementos desmontados y separada las partes metálicas, plásticas y tóricas pasaremos a su limpieza. Para ello tenemos principalmente 2 opciones, adquirir los productos específicos que se comercializan o hacerlo de forma casera; nosotros lo realizaremos de forma casera.
Vamos a introducir los elementos metálicos durante unos minutos en una solución a partes iguales de agua y “Salfumant” (agua fuerte), el siguiente paso es neutralizar los efectos de este “ácido” y para ello lo sumergiremos en una mezcla de agua y bicarbonato sódico. Como último paso lo vamos a enjuagar todo con abundante agua.
Las partes plásticas las trataremos con un poco de anti-cal diluido en agua y la enjuagaremos nuevamente con agua corriente. Por último nos queda actuar sobre las tóricas, las podemos sustituir o no según como se encuentren pero siempre tendremos que lubricarlas con grasa de silicona.